Iniciación a la danza de la Cueca chilena.

“La zamacueca” de Manuel Antonio Caro, 1873.

La música se baila como se siente. Sin embargo, esos sentimientos pueden volverse más nítidos, y nuestra expresión puede hacerse más clara, más grácil o biomecánicamente más eficaz. Del mismo modo que podemos decir ‘te amo‘ con un sonido gutural y rabioso, o con una poesía cantada, el baile ofrece múltiples niveles de expresión.

Bailar es un lenguaje. Algunas personas tienen más facilidad que otras para expresarse de esta manera, pero todas pueden comenzar y mejorar desde cualquier nivel. Es la perseverancia la que permite desarrollar y hacer germinar los distintos grados de talento que cada quien posee, y mucho mejor aún cuando se cultivan tanto la sensibilidad como la técnica.

No existe una fórmula secreta: para bailar mejor, hay que bailar más. El aprendizaje se nutre tanto de la exploración individual como del conocimiento de quienes han desarrollado este arte antes que nosotros.

Si la pasión te mueve, si comienza a despertar en ti la disciplina, o simplemente por curiosidad, esta primera tanda de videos ofrece un punto de referencia para iniciar el camino de la Cueca chilena a través del hermoso lenguaje de la danza.

Más allá de las ceremonias, el baile es un acto de libertad. No obstante, el término ‘bailar cueca’ conlleva la responsabilidad de conocer sus fundamentos. Si no se respetan, siempre se puede decir que uno se ‘mueve al ritmo de la cueca’, un gesto totalmente válido, pero distinto a la interpretación de nuestra danza.

¡Comenzamos! Les presentamos la primera serie de cápsulas audiovisuales dedicadas a la cueca. En ellas, introducimos la conexión del movimiento corporal con ritmo en compás de 6/8.

1. Zapateo

El ritmo de la Cueca chilena se organiza en grupos de 3 tiempos (un acento, seguido de dos tiempos suaves). Independientemente de cómo elijas contarlo (1-2-3 o TI-KI-TI ), la clave está en la coordinación. En el zapateo, o para marcar el ritmo en el mismo lugar, el acento del primer tiempo (‘1‘) marca el cambio de pie, mientras que los tiempos dos y tres (‘2‘, ‘3‘) corresponden a los golpes contra el piso con el talón o la planta. Observa la demostración en el siguiente video:

2. Cepillado

Podemos también utilizar el movimiento de cepillado para marcar sobre el mismo lugar o para los desplazamientos hacia adelante y atrás. Bajo el mismo principio rítmico, sustituimos el golpe de pie (tiempo ‘2‘ y ‘3‘) por una flexo-extensión de rodilla que roza el piso con la parte delantera del pie. Observa la técnica en este video:

3. Desplazamiento Antero-posterior

La convención en la Cueca chilena dicta que, tanto para avanzar como para retroceder, se utiliza la mecánica de cambiar de pie durante el acento o tiempo fuerte (‘1’). Lo más eficaz es aprovechar ese impulso para el desplazamiento y, posteriormente, golpear dos veces (tiempos ‘2’ y ‘3’) con el pie que llega a la posición. Ese mismo pie iniciará el avance en el siguiente acento, como se observa en el video:

4. Desplazamiento Lateral

Para el desplazamiento lateral, el pie que manda es el del lado al que te diriges. La pierna que avanza busca un punto ligeramente atrás (posterior al centro de gravedad) para marcar el tiempo fuerte (‘1’). La pierna contraria cruza por delante durante los tiempos ‘2’ y ‘3’, sirviendo de base para que la pierna líder pueda dar el siguiente paso en el próximo ‘1’.

Gracias a esta técnica, podrás unir los movimientos laterales con los avances y retrocesos sin perder el flujo de la danza.

5. Taco-punta

¡Con estos pasos básicos ya puedes bailar una Cueca chilena de principio a fin! (si conoces la coreografía, claro está). Lo más interesante es que, mientras respetes el compás, tienes la libertad de conectar nuevos movimientos a tus desplazamientos para ornamentar o darle tu propio estilo al baile. A continuación, te mostramos una variante para enriquecer tu zapateo, cepillado y desplazamientos laterales:

6. Hemiola

El siguiente ejercicio está diseñado para entrenar la variación del ritmo de 6/8 mediante la hemiola. Esta consiste en transformar la agrupación de los seis tiempos del compás: habitualmente se cuentan como dos grupos de tres (1, 2, 3 – 1, 2, 3), pero en la hemiola se agrupan en tres grupos de dos (1, 2 – 1, 2 – 1, 2).

Es, en esencia, una forma distinta de organizar los mismos seis pulsos. El video a continuación presenta un ejercicio que alterna entre un compás estándar y uno con hemiola:

7. Cambio de lado: ¡vuelta!

Para concluir esta primera serie de cápsulas, presentamos la estructura del cambio de lado, conocido popularmente como ‘vuelta‘, ‘ocho‘ o ‘S’ . Este movimiento es fundamental para ejecutar los tres cambios de lado obligatorios en cada Cueca y, si se desea, constituye una de las figuras iniciales de la danza. Acá, se combinan rítmicamente los golpes en el piso (zapateo) con los desplazamientos laterales ya estudiados. Cabe mencionar que la coreografía completa será el tema central de una próxima serie de cápsulas.

La Cueca chilena es para todo aquel que sienta el deseo de bailarla

El miedo, la pereza o los sesgos derivados de malas experiencias pueden mermar nuestro compromiso con la excelencia en aquello que nos apasiona. A menudo, el nivel de pasión no coincide con el nivel de conocimiento técnico que poseemos; sin embargo, cuantas más herramientas dominamos, mayor es nuestra libertad para manifestar el arte de forma constructiva y armoniosa.

Empoderarse de estos recursos genera motivación e innovación, facilitando la transmisión de nuestras tradiciones. O simplemente, nos demuestra que siempre somos capaces de comenzar y mejorar. ¿Por qué no hacerlo aprendiendo las aristas de un arte tan único? ¡A bailar!”

Agradecimientos especiales a Maï Vanhout y su escuela de danza Balletomania (también en Instagram) por el espacio y la disposición y a Nedjelka Candina por su ayuda y los registros.


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